Serantes

Serantes es quizá el monte más característico de la margen izquierda del Nervión (Bizkaia), es un gran faro sobre el Abra. Es un gran mirador para observar lo que es capaz de hacer la mano del Hombre en lo que debió ser un idílico paisaje hará ahora un par de siglos. Desde su cima podemos observar todo tipo de contaminación producida en la naturaleza (exceptuando la nuclear ya que Lemoiz solo se ve en días muy claros): ríos contaminados, playas artificiales, regasificadoras, centrales térmicas, refinerías de petroleo, minería intensiva, industrialización descontrolada, campos de golf, lindane, superpuerto…  Son palabras que tristemente nos suenan cercanas a los habitantes de esta zona tan castigada por la búsqueda del beneficio económico a cualquier precio.

blog21Escribo este itinerario realizado en un montón de ocasiones en un tono más bien pesimista ya que el daño producido en esta zona es en muchos municipios irreparable y el futuro a la vista de las nuevas inauguraciones y proyectos es más bien pesimista. Uno aquí mi deseo al de Alberto Bargos que en su precioso y recomendable libro “Caminando por los montes de Hierro” hablando sobre esta zona comenta:
“Mi deseo sería que, antes de llevar a cabo más proyectos industriales contaminantes y peligrosos que den la puntilla a nuestro enfermo medio ambiente y a nosotros mismos, pensemos unos instantes en los que vendrán y en su futuro. Tan sólo unos segundos serán suficientes para encontrar la clave.”
A pesar de todo esto debemos seguir subiendo a estas cimas, para no olvidar de dónde venimos, para hacer ver a los chavales y chavalas que acompañamos a nuestras salidas que es necesario tomar otro rumbo, y que ese rumbo está en manos de todos.
Así pues, una vez preparados para el ascenso al Serantes podemos optar entre subir desde Santurtzi o hacerlo desde Zierbena. Una buena idea es subir por un lado y realizar la bajada por el otro. El acceso desde Zierbena resulta más “montañero” y atrayente que el clásico itinerario desde Santurtzi. Partimos del barrio de La Cuesta, tomando como punto de partida el Ayuntamiento, situado al borde de la carretera, junto a la Iglesia de San Román.

Cruzando la carretera nos dirigiremos por el camino hormigonado del barrio de San Roque hacia el cementerio, desde donde parte un ancho camino, dejándolo seguidamente por otro más herboso que discurre junto al muro de una casa. Esta ruta de ascensión balizada con el marcaje de la “vuelta a Bizkaia”, discurre por uno de los ramales que desciende directamente desde la cima del Serantes por la vertiente sur, con un terreno carente de arbolado.
A continuación enlazamos con otra pista, que corresponde a la conducción de gas, la cual nos guía en moderada pendiente en dirección SE. Tras un breve descenso pasamos junto a un cobertizo en un pequeño portillo, mientras ascendemos por el sendero que flanquea las sugerentes y onduladas lomas. Rodeamos la primera de ellas por el estrecho y hondo sendero que la recorre por la izquierda hacia un nuevo portillo. A partir de aquí, el cordal cambia de sentido orientándose hacia su cima.
La siguiente loma la bordearemos por la derecha, alcanzando una precaria chabola, junto a un grupo de pinos. Rodeando el espolón rocoso por la izquierda, hallaremos tras él, a un lado del camino, una fuente. Nuevamente cambiaremos de rumbo, tomando ahora hacia la izquierda. Una excavación con forma de oquedad junto al camino, puede ayudar a guarecernos en caso de mal tiempo.
Vamos ganando altura cómodamente a media ladera del Serantes, hasta encontrarnos por fin con el cordal principal, por el que continuaremos siguiendo la amplia y marcada arista. En la vertiente norte observamos una plantación de cipreses y abedules, con la imagen del puerto de Santurtzi, ofreciéndonos todo ello un profundo y contrastado paisaje.
Tras enlazar con la pista del descomunal repetidor, pasamos por el gigantesco mirador, dejándonos en el vértice geodésico que marca la cima. Junto a él aún perdura una antigua torre de vigilancia, la más notable de las construcciones ubicadas en la cima aunque, paradójicamente, se encuentra en estado ruinoso.

Ficha técnica

Tiempo estimado: 1h
Dificultad: fácil (451 m.)
Edad: todas las edades
Sugerencias: no repetir el mismo itinerario en la subida que en la bajada

Álvaro Moro

Leyenda

Dicen los lugareños que la primavera no llega al Serantes hasta que se celebra la fiesta de Cornites. Lo cierto es que, haga sol, lluvia, frío o calor, el Lunes de Pascua las laderas del monte parecen florecer con los miles de vecinos que suben a su cima para cumplir con esta tradición.
(…)

«El origen fue el pan cocido con un huevo entero dentro que cada Lunes de Pascua regalaban los padrinos a sus ahijados», explicaron. El Serantes, por tanto, era sólo el escenario donde disfrutar de la ofrenda, «no el motivo del acto en sí».
(…)
El cornite ¿qué es?
Es un pan relleno de chorizo y un huevo cocido sin pelar.
Origen: Algunos lo fechan en una prohibición del siglo IX de comer huevos en cuaresma. Los padrinos regalaban estos panes y dulces a sus ahijados el Lunes de Pascua.
Nombre: Varía en función de la zona. En el Valle de Arratia se llama mokotsa y en Gipuzkoa, opilla. También en Cataluña se denomina ‘mona’ al dulce elaborado a partir de huevos enteros que, con los años, ha derivado en figuras de chocolate de personajes famosos.

http://www.elcorreodigital.com

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