Atxarte

Hace unos cuantos abriles, un buen montón de gente heterogénea nos reunimos en torno a uno de los rincones más bellos de nuestra pequeña tierra. El lugar en cuestión es objeto de disputas, entre los que entienden de políticas y economías del hoy y algunos que creemos profundamente en la construcción del mañana. No es éste el lugar de iniciar una discusión acerca de la conveniencia o no de las canteras de Atxarte, de sus pros y sus contras, que de todo hay. Ni siquiera sería adecuado desertar de la “voluntad” conservacionista de unos políticos más o menos por todos elegidos.

images.google.es

images.google.es

Esta sección como su propio nombre indica se dedica a airear las bellezas de esta tierra, y a proponer ideas y lugares con los cuales transmitir, construir, vivir… esa utopía por la cual trabajamos. O sea, que hoy hablamos de Atxarte.
Untzillaitz con sus 941 metros no deja de ser uno de los más pequeños representantes de los montes del Duranguesado, sin que por ello pierda un ápice de relevancia.
Pase por ser uno de los montes más bonitos de Bizkaia. Desde Urkiola la vista es excepcional. Con sus dos desfiladeros, uno de los cuales es el de Atxarte, que lo separan del Mugarra y del Aitxiki, consigue una figura individualizada que no pueden presentar sus hermanos más elevados.
Algo así deberían opinar nuestros antepasados cuando se situaron en sus laderas, como lo atestiguan los restos encontrados por Don Miguel Barandiaran en Bolinkoba, casi en las canteras. Tampoco se equivocaron cuando desde antaño hicieron discurrir dos importantes vías de comunicación por sus desfiladeros, aunque hoy sólo nos quede una, el Puerto de Urkiola.
Como entorno se le ha querido dotar de una entidad especial declarándolo, junto con todo el resto de la zona, primer parque natural de la comunidad autónoma. Con la extraña inclusión de las canteras en su interior. La excepcional morfología de Atxarte permite combinar muchas de las actividades en montaña de baja altitud. Numerosos recorridos parten de la misma cantera y buscan las cimas vecinas, aunque Untzillaitz

dispone de dos itinerarios con este punto de partida. El más sencillo parte de Mañaria. En poco más de 1 hora 30 minutos estaremos en su cima. Aunque si queremos algo un
poco más complicado y secreto será necesario que subamos la media luna, un precioso itinerario que recorre toda la cara sur de la montaña, alcanzando la cima por el sendero colgado de las cornisas de Markuarre. El comienzo más sencillo es el puerto de Urkiola, en las proximidades de Elosu. También tenemos el itinerario de la Gran Diagonal, inmenso balcón debajo de Urrestei, pero lo dejaremos para los intrépidos.
¡Cómo no!, en Atxarte se puede practicar la escalada. Esa fenomenal roca además de para construir carreteras, ha permitido crear la primera Escuela de Escalada de Euskal Herria.
En fin, este magnífico montón de piedras no tiene la única cantera de Euskadi, aunque él solo ya tiene tres, pero sin lugar a dudas por el peculiar entorno en el que está situado y la primordial aportación que él hace al conjunto, merece la pena conservarlo lo mejor posible.

Tomi eta Pepelu

Leyenda

La ermita de Kristoandako, Santo Cristo de Atxarte, está situada en Mendiola, municipio de Abadiano, a la vera de una antigua calzada que desde el Duranguesado sube a la meseta de Araba. Este paraje abrupto recibe el término de Atxarte por ser un desfiladero formado por las peñas de Unzillaitz y Aitxiki. Junto a esta ermita, hay una cueva de pequeñas dimensiones. Los relatos populares dicen que esta ermita fue construida para desterrar a las lamias. Según una creencia popular recogida ya por Barandiaran en los años 20, fue construida para lograr la desaparción de las lamias que por la noche salían de aquel subterráneo con mucho ruido de cadenas. El año 1979, recogía yo misma, contada por Eugenio Azkarraga, del barrio Mendiola, la siguiente leyenda que hace referencia a las lamias de este mismo lugar.
“Antzineko denporan manduegaz ekarte ebien orixue Arabatik. Atxartetik pasaten ziren. An ibilten zirien, sorgiñek katiekaz rin-ran rin-ran, zarata etaraten. Da jentie pasetan zan bildurrez lamiñak edo sorgiñek ibiltzen ziela ta.”
Antiguamente, se solía acarrear aceite en mulos desde Araba. Cuando los carromateros pasaban por Atxarte, las brujas solían andar produciendo un ruido de cadenas rin-ran, rin-ran y la gente pasaba llena de miedo, porque creían que allí había brujas o lamias.

http://www.euskomedia.org

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: